La Torre de Belém, de estilo manuelino, fue construida entre 1515 y 1519 y es obra de Francisco de Arruda. En 1983 fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
La torre está situada en la desembocadura del Tajo e inicialmente sirvió para la defensa de la ciudad, posteriormente se convirtió en centro aduanero y faro. Se encuentra situada muy cerca del Monasterio de los Jerónimos.
Nada más acceder a la planta baja encontraréis 16 ventanas con cañones defensivos y también podréis visitar los fosos y huecos por donde tiraban a los prisioneros.
La torre en sí tiene cinco pisos y termina en una terraza. Las plantas se comunican únicamente por una pequeña escalera de caracol en la que, en los días más ajetreados, tendréis que hacer turnos para subir y bajar y es algo agobiante.
Las plantas son, de abajo a arriba: Sala del Gobernador, Sala de los Reyes, Sala de Audiencias, Capilla y Terraza.
En la fachada oeste de la Torre de Belém encontraréis una curiosa gárgola de un rinoceronte. El primer rinoceronte en pisar Portugal llegó de la India en 1513.
Desde octubre hasta abril: de 10:00 a 17:00 horas.
Desde mayo hasta septiembre: de 10:00 a 18:30 horas.
Cerrado: todos los lunes, 1 de enero, Domingo de Pascua, 1 de mayo y 25 de diciembre.
Adultos: 4€ (combinado con el Monasterio de los Jerónimos, 8€, Monasterio + Palacio de Ajuda: 10€).
Mayores de 65 años: 2€.
Carnet joven: 1,60€.
Menores de 14 años: entrada gratuita.
Lisboa Card: entrada gratuita.
Domingos y festivos: entrada gratuita de 10:00 a 14:00 horas.
Tranvía: línea 15.
Autobús: líneas 27, 28, 29, 43, 49, 51 y 112.
Tren: Belem, línea de Cascáis.



