El metro de Lisboa es la opción más rápida para recorrer grandes distancias. Está considerado uno de los metros más bonitos y limpios de Europa, algunos viajeros lo comparan con el metro de París.
La inauguración del metro tuvo lugar en 1959 con el trayecto que unía Sete Rios con Entrecampos. La expansión más importante se produjo a partir de 1988, cuando la empresa se nacionalizó.
Actualmente, el metro de Lisboa cuenta con 56 estaciones y cuatro líneas:
El metro de Lisboa opera de 6:30 de la mañana a 1:00 de la madrugada. Algunos accesos a las estaciones cierran antes.
El metro de Lisboa tiene dos inconvenientes: el primero la escasa posibilidad de hacer trasbordo, ya que se producen muy pocas intersecciones entre las diferentes líneas; y el segundo, que no llega a todos los puntos de interés de la ciudad ni a barrios tan importantes como La Alfama o Belém.
Por estos dos problemas, muchas veces es necesario o más conveniente el uso del tranvía y otros transportes.